TAMIZ DE TAMBOR ROTATIVO
Con el proceso de tamizado, se pretende la eliminación de residuos sólidos de pequeño tamaño del medio líquido. El tamiz de tambor rotativo es un sistema sencillo y autolimpiable, que permite sustituir desbastes, desarenados y donde se llegan a conseguir hasta porcentajes de eliminación del 20% de grasas y sobrenadantes. En el tamiz serán eliminados los sólidos mayores al paso de luz de malla definido.
El tamiz de tambor rotativo se utiliza para la filtración de agua con contenido en sólidos. Posteriormente, un rascador expulsa los sólidos retenidos en el tambor. Una chapa deflectora rompe la energía del flujo entrante en el recinto de recepción, y un rebosadero de seguridad evacua el vertido en caso de exceso de caudal o atascamiento del filtro. Los sólidos retirados caerán en un contenedor para su posterior retirada.
La peculiar forma constructiva de este tipo de tambores proporciona unas notables ventajas:
- Disminuyen las posibilidades de obstrucción y colmatación.
- Superficies de gran área abierta permitiendo grandes flujos y reducidas pérdidas de carga.
- Robustez estructural.
Diseñadas para resistir la corrosión, temperatura, presión y carga.


MODELOS DE TAMIZ
FUNCIONAMIENTO DEL EQUIPO
El líquido a filtrar entra en el tamiz a través de la tubería (opcional embridada) de entrada situada en la parte superior, trasera o lateral del equipo. De aquí se distribuye uniformemente a lo largo de todo el tambor filtrante, el cual está girando continuamente.
Las partículas sólidas quedan retenidas en la superficie exterior del tambor, que se encuentra en continuo giro, y mediante rotación son conducidas hacia el rascador, que es el encargado de separarlas y depositarlas sobre una bandeja inclinada para su caída por gravedad.

El líquido se filtra a través de la malla especial de ranura continua con un perfil trapezoidal. Gracias a su perfil, alivia rápidamente el afluente que pasa a través de ella y finalmente el líquido pasa a la tubería de salida.
El tamiz rotativo está diseñado para trabajar de modo continuo, puesto que cuenta con un sistema de autolimpiado.
Por el interior del tambor discurre un inyector con difusores (tubo con una serie de perforaciones) distribuidos en toda su longitud de las cuales sale agua a presión que mantiene el tambor limpio.
Gracias a su constitución y los dispositivos de auto limpieza es un equipo preparado para trabajar de continuo con un mínimo de mantenimiento tanto de limpieza como mecánico.
Cuando se trabaja con líquidos difíciles, muy cargados o con muchas fibras se utilizan accesorios especiales que se acoplan al tamiz para facilitar su filtrado.
COMPONENTES DEL TAMIZ ROTATIVO
El tamiz de tambor rotativo, que está fabricado en acero inoxidable AISI 304, consta de:
Cilindro o tambor filtrante:
Es el componente principal del equipo, ya que constituye el tamizado del flujo. El cilindro está formado por una malla de ranura continua, formando un enrollamiento helicoidal, con perfiles de sección triangular electrosoldados en cada punto de contacto con las varillas soporte. El cilindro filtrante se puede fabricar también con malla perforada.

Material de construcción acero inoxidable AISI-304
El tambor consta de dos discos, uno a cada extremo del tambor, para apoyarse entre dos cojinetes, acoplados al moto-reductor.
Cuerpo del tamiz o carcasa:
El cuerpo está construido íntegramente en acero inoxidable. Provisto de caja de distribución del líquido a filtrar con sus conexiones de entrada, depósito receptor del líquido de filtrado con su salida, base de anclaje y elementos de estanqueidad.
Caja de distribución:
Tiene la misión de repartir el líquido sucio a lo largo del cilindro en corriente de flujo laminar. El depósito receptor del líquido filtrado se encuentra debajo del cilindro, siendo su propósito la recogida del líquido limpio.
Rasqueta limpiadora (rascador):
Construida en latón. La rasqueta limpiadora está fijada sobre una chapa articulada que se ajusta perfectamente a la superficie del cilindro filtrante por medio de unos tensores montados en sus extremos, asegurando así la limpieza de toda la superficie del cilindro del tamiz rotativo y eliminando todos los sólidos separados.
Grupo accionamiento:
Compuesto por un grupo motor-reductor con unas determinadas revoluciones según el diámetro de tambor. Están preparados para un funcionamiento en continuo.
Rasqueta trasera:
Está construida normalmente de latón, al igual que el rascador. Tiene una doble función: Limpiar el tambor en su parte trasera e impedir el paso de flujo no filtrado.
Limpieza del tamiz – Tubo de lavado del cilindro:
Se encuentra situado en el interior del tambor filtrante provisto de toberas que proyectan agua a presión sobre la cara interior del cilindro efectuando una completa limpieza.
Para la limpieza del tamiz existe una entrada de agua limpia que suministra agua a presión a los inyectores de limpieza
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